viernes, 28 de febrero de 2014

5:00 am. Cosiendo partes.


Ya no son las 5 de la mañana. 
Ya rellené, cosí, metí hilitos para adentro, puse etiquetas y embalé (embalar...bah, los metí todos adentro de una bolsa). De la entrega se encarga mi marido (ya hablaré en otra oportunidad de la gigantesca importancia que tienen los seres queridos y cercanos en este de ser "emprendedor").
Ya es la una . Entre este momento y las 8 de la mañana (que fue cuando terminé de coser), barrí y pasé un trapo a los pisos, acomodé el lavadero, cambié dos veces pañales, le di de comer al gato, jugué con mi beba, respondí unos cuantos mails (nunca todos), nos hice la comida a Juana y a mi (mi hijo mayor se fue temprano con el padre), comimos, jugamos un rato más, le di la teta (todavía busca ese mimo y la amo por eso) y acá estoy.
Ella saltando de un lado al otro en la cuna que está detrás de mi silla del escritorio (ya se para y se la pasa tratando de pasar de un lado al otro). Yo intentando hacer que mis neuronas hagan sinapsis.

Aburrido, no?
Básicamente, así son todos mis días. No siempre me levanto a las 5 de la mañana, mi horario habitual son las 6:30, pero hoy tenía que entregar un pedido grande.

Les comento esto porque es la razón principal por la cual no escribo más a menudo. Mi vida no es tan divertida y los días laborales son bastante parecidos unos a los otros (como en cualquier trabajo).





Hay otra razón.
Estoy un tanto saturada de tanto blog, instagram, pinterest, facebook, etc de gente haciendo manualidades, cocinando, cosiendo, tejiendo, siendo linda, etc. 
No lo tomen a mal, me parece genial. Cuando empecé había un montón, pero en su gran mayoría eran en inglés.  Ahora hay cientos, sino miles, en español. Y cada vez con mejores fotos, más info, más gráfica, más producción, más todo.
Y es genial. Creo.
Es todo muy lindo. 
Pero estoy medio cansada de todo muy lindo.

De nuevo, sin malas intenciones. No puedo abarcar las cientos de interpretaciones que pueden tener mis palabras, pero intento aclarar bien todo esto para que nadie se sienta agredido ya que no estoy hablando de nadie en particular, solo estoy escribiendo el porqué de mis escasas entradas en el blog.

Es que ando un poco bastante del todo agotada.
Y eso que no soy madre primeriza. Mi hijo mayor ya tiene 12 años y este año entra en la secundaria. 
Pero no sé si es la diferencia de edad, el hecho de que ahora trabajo desde casa y convivo con su mugre todo el día, el constante pantalón de jogging sin forma y una remera con restos de comida en ambos hombros que dice "amargo serrano abuelo sin alcohol" (la remera de mi hermano que vaya a saber de dónde la sacó, la comida, de Juana), el sueño constante o el dolor de espalda que convive conmigo, pero ya me pudre un poco todo lo lindo que hay dando vueltas en este lindo mundo virtual.


Y me siento delante de la computadora hermosa, y llena de polvo,  que tengo y leo blogs, y miro pinterest, facebook, instagram, twitter (también noticias, pero eso es más deprimente todavía). Y TODO es TAN LINDO.
Y la pucha! 
¿Cómo hacen para que todo sea tan lindo? ¿Cómo hacen para tejer, tener la casa ordenada, tener bebés limpios, sacar increíbles fotos, y encima ponerle letras y gráficas lindas y que se yo cuántas cosas más?  ¿Y cómo hacen para que todas se vean tan igual? 
Porque muchos tipos de lindo no hay. Creo que podríamos, haciendo un promedio, sacar unos 3 o 4 estilos de lindo. Y si, ya sé que en toda la historia las modas funcionaron igual, solo que la rapidez  de la comunicación actual pareciera que las multiplica exponencialmente. 
Les comenté que estaba cansada?

Ok. Se me nota la edad. Mucho. No estoy tan vieja, este año cumplo 34. Pero me siento vieja/saturada de información e imágenes (alguien hizo algún estudio sobre la cantidad de información-vacía- que manejamos ahora y la que se manejaba antes de Internet? Porque me da la sensación que la percepción del tiempo debe haber cambiado muchísimo)
Y si ya me quejo tanto ahora no me quiero imaginar si paso los 60. Puff, que vieja amargada que voy a ser.

En realidad, no era mi intensión quejarme tanto y ponerme tan densa. Necesitaba escribir. Y extraño mucho este espacio. Y no escribo más porque no sé si tengo algo mejor para aportar.
Hoy no tenía patrones nuevos para publicar. Ni muñecos nuevos. Ni comida con aspecto maravilloso. Ni fotos de lugares mágicos. Ni ganas de ordenar las cosas como se tienen que ordenar para que entren dentro de lo que se supone que es lindo.

Siento que está todo muy lleno, ordenado, saturado (ni hablar de que generalmente no llego a las 9 de la noche despierta).

Sigo intentando terminar el libro, el de patrones y otro que se suponía ya debería estar terminado (oh, tiempos!).
Pero ya no sé ni siquiera como sacarle las fotos a los muñecos, jajajaja.

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Cerebro a punto de colapsar.







Pucha!
¡¿Tenía que poner la estúpida tijerita de pájaro en las fotos?! ¡Hipócrita! 
Ni siquiera la uso.

Y encima hago muñecos de crochet (amigurumis se dice)
Eso es estar saturada.


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Aclaración: no digo "la pucha". Pero hoy no tengo ganas de recibir comentarios sobre lo mal que está insultar o sobre que estoy agrediendo a la mujer usando determinadas palabras.

Aunque me tienen los ovarios por el piso los defensores de lo políticamente correcto.
Les dije que estaba cansada?


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No hay sinapsis.


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Creo que no es necesario aclarar que igual amo lo que hago y adoro a la gente que se toma el tiempo de escribirme, no? Que no cambiaría este trabajo por ningún otro trabajo en el mundo (bueno, tal vez algún otro si) y que soy agradecida de la vida por todas las puertas y oportunidades que se me presentaron gracias a que existe Internet?
Por las dudas ;)