jueves, 17 de mayo de 2012

Pica-Pau + Perro Real

Con las excusas de siempre, y hasta con un poco de vergüenza, les digo: Hola! Tanto tiempo!!!
Sí, a esta altura ya no me tendría que excusar y deberíamos tomar por sentado que mis posts son cada vez más escasos. Pero nunca pierdo la esperanza de volver a escribir más seguido, responder sus mensajes y mails como corresponden, etc.
Últimamente ando demasiado ilusa.  Esa ilusión que te hace creer que se puede hacer de todo al mismo tiempo.
Y mi cuerpo lo odia, porque últimamente se le dio por quejarse, al menos una vez por semana, con cuanta dolencia "psicológica/ causada por el stress" que se le ocurra.
Y como buena cabezadura que soy, no le doy mucha bola. A mucho pesar de mi familia que me tiene que escuchar quejándome las 24 hs del día....por lo que ahora pueden alegrarse de que sólo me comunique por este medio una vez por mes.


Entre esas tantas cosas con las que me comprometí hace muchísimo tiempo (más de 6 meses) está el hermoso emprendimiento de Melina,  PERRO REAL.
Perro Real es un proyecto impresionante que, con mucho trabajo y amor , lleva adelante Melina:  

"Está dedicado a mejorar la vida de los perros sin hogar. Con muy poco, a un perro abandonado lo convertís en Rey" 

Y de ahí, nació MILO (todo parecido con Roberto, el salchicha, no es casualidad...son primos, como todos los perros!)

           


Lo lindo de Perro Real es que, además de su motivo fundamental (ayudar a todos los perritos, y gatitos, porqué no?) convoca a diseñadores, ilustradores y artistas a participar del proyecto. Entre otros, Marina Haller, Maminas, Leandro Castelao, etc.



Y por esas casualidades de la vida, me crucé en el camino de Melina  que me pidió estos señores perritos,  que acompañan el  increíble trabajo de Leando Castelao.





Milo es así. Orgulloso de ser perro. Feliz,  compañero en las buenas y en las malas y con un particular gusto por los ovillos de lana (se crió con un gato).





Y, lo mejor de todo, es que Milo no vino sólo! 
Llego con todos sus hermanos para alegrarle la vida a cualquiera que tenga ganas de regalarles una sonrisa y un mimo en la cabeza.





Este es el momento en que todos miran a su perro (o gato) con una gran sonrisa, le hacen unos buenos mimos (de esos en los que hace falta tirarse al piso para recibir unas besos/lamidas de perro feliz...o panza de ronroneo, en el caso de los gatos). Les puedo asegurar que su persona (cuerpo/alma...como quieran decirle) se los va a agradecer.


Y ya saben, cualquier cosa, ando por acá.

Besos y buen fin de semana.

Yan