domingo, 29 de enero de 2012

pica-pau en kireei magazine



Feliz como una perdiz que no participó en ningún cuento infantil.
Orgullosa, algo avergonzada, super emocionada. Asombrada por la relativa eficacia del correo (un mes de atraso nomas, todo un record)





Hace ya unos cuantos meses recibí un mail maravilloso: me invitaban a participar del primer número impreso de Kireei. Para aquellos que no conozcan el blog magazine español, ya pongan el mouse sobre el link. Así van a entender porque tanta emoción.
Y como por esas gracias del universo logró cruzar el charco, aquí estoy yo, sentada con mi revista Kireei. Increíble calidad de papel e impresión ( terminado mate en hoja de alto gramaje, una belleza), hermosísima colección de imágenes y palabras. Un lujo.
Por lo que imaginen nuevamente la emoción de estar entre sus hojas junto con al Proyecto Monona.
Así que estoy más que agradecida con toda la gente de Kireei (especialmente con Cris, que tan amablemente me escribió), gracias!!!!

Obvio que les voy a hacer publicidad....YA pasen por el blog y compren esta bellísima  1º edición impresa de Kireei magazine, al precio de cualquier revista linda de acá, y les puedo asegurar que llega!!!!












Jajaja, no pude evitar la foto!!! Lo primero que dijo mi hijo cuando la vio: salió nuestra casa en una revista!!!! Siiiiiiii. Emoción absoluta.









Con respecto al resto, un montón de cosas en el tintero que de a poco les iré contando. Por ahora me voy a tomar unos días de descanso, aunque imposible que no me lleve cosas para hacer!
Ah! Otra cosa, quiero escribir un par de tutoriales, pero no sé muy bien por dónde les gustaría que empiece. Ya he escrito unos cuantos, pero los voy a organizar un poquito y agregar varias cosas más. Así que este el momento indicado para las sugestiones ;)

Creo que eso es todo por hoy, que tengan una excelente semana,
Yan

domingo, 8 de enero de 2012

Publicidad Sudafed: crochet + stop motion

Buen día!!! Antes de que me olvide: ¡Feliz Año Nuevo! Espero que lo hayan pasado más que bonito. Iba a escribir una lista de resoluciones y agradecimientos, pero me olvidé. Y buscando algo nuevo para publicar (ya tengo las fotos para el próximo tutorial!) me encontré con que nunca había publicado nada sobre la publicidad en stop-motion en la que tuve el enorme placer de participar.

La cosa empezó más o menos así:
A fines de julio del año pasado (en medio del torbellino del Proyecto Monona) me llamaron de un estudio con una propuesta bastante bizarra, si les podía presupuestar el diseño y la manufactura de una máscara de crochet. Ehhhh, ok. Primero dije que no. Estaba con lo de Monona, agotadísima, y ellos me estaban pidiendo si les podía tejer 5 máscaras en una semana, con cortes, el interior (si, todo el interior de una cabeza: cerebro, ojitos, venas, huesos, todo). No. O sea, no que no quisiera. Realmente no tenía tiempo.
Volvieron a llamar al otro día. Esta vez era el señor Mab, el director de animación de la publicidad que, gracias a su poder de insistencia, llamar varias veces por día, decirme que me conseguía mil crocheteadoras, que yo lo único que tenía que hacer era diseñar cada una de las partes, me convenció.
Así que a final de esa semana me fui hasta el estudio de Can Can Club (a dos horas de mi casa, lindo!) a ver de que se trataba el asunto. La curiosidad me mataba y la idea de conocer un estudio de animación era más que alucinante. Me sentía como Charly en la fábrica de chocolate. Después me enteraría que el estudio estaba armado en lo que había sido una fábrica, pero de medias can can. En serio.
Ese día me fui a casa con una cabeza de telgopor (de esas que usan para las pelucas) y algo de lana. Tenía un fin de semana para sacarle el patrón, tejerla, y hacer todo el interior de la misma. Y esto fue lo primero que salió.




Obviamente hubo que hacer mil intentos más. Una cosa es cubrir una cabeza de mentira, otra muy diferente es tejer una que le entre a una persona, que la pueda usar durante las largas horas de filmación y, que encima de todo eso, sea aprobada por las decenas de personas que trabajaban en el proyecto.
Fueron tres semanas de jornadas de más de 10 horas (incluídos los sábados), tejiendo cabezas, ojos, cejas, partes extrañas del cerebro...pero fue genial. Me permitió conocer todo el trabajo a pulmón y corazón que hace esta gente maravillosa del mundo de la animación. Una experiencia que jamás voy a olvidar (y que, por suerte, voy a volver a repetir).


Aquí les dejo algunas fotos del proceso. Faltan un montón, pero creo que se pueden dar una idea.

















Y este es el resultado final. Espero que les guste!