lunes, 28 de noviembre de 2011

llegando a fin de año

Otra vez pasó un montón de tiempo! Es terrible como se pasa el tiempo los últimos días del año. Tal vez las ganas de terminar de hacer todo lo que uno se propuso... ahora empecé a escribir listas por mes, a ver si de esta forma puedo organizarme un poco más. Obvio que no me está funcionando del todo, pero creo que mi cabeza está más relajada. Antes iba diciendo que sí a todos los pedidos y, cuando me daba cuenta, tenía como 3 meses de trabajo. No llegaba con ninguno, los clientes se enojaban, perdía los mails. Ahora me sigue pasando más o menos lo mismo, pero al menos tengo una lista de todo lo que tengo que hacer en papel. Tengo una extraña necesidad de escribir todo en papel, una excelente excusa para comprar cuanto cuaderno se me cruce por delante).

Toda esta tediosa introducción para contarles que, como todos ya se habrán dado cuenta, estamos llegando a fin de año (con mucho calor por estas latitudes), tratando de imaginarnos que será del próximo (en mi caso, ver si después de dos años me tomo vacaciones sin agujas...cosa que no creo), organizando fiestas, despedidas. Lo bueno es que yo soy totalmente antisocial, así que me ahorro ese tema, jaja. Sin embargo, conn Marina de Maminas  estamos pensando en armar una pequeña  mini muestra/mini fiesta con todas las chicas que pasaron por el taller. Eso si me gusta.
El sábado terminamos el workshop de noviembre y realmente no paro de asombrarme con la cantidad de gente que está tejiendo, las cosas maravillosas que hacen y la buena onda que le ponen a pesar del calor. Y, a pesar de mi personalidad antisocial, me encanta! Así que en diciembre vamos por otro (habemos aire acondicionado, así que el calor no nos vencerá) más la muestra. Super feliz. 














Además quería mostrarles un par de cositas más que estuve haciendo. Nada nuevo, pero con colores cero navideños. Les juro que no fue mi decisión, fue para un pedido particular. Pero mi espíritu Grinch está más que agradecido.











Ni hablar de esta pareja de novios! Nunca me reí tanto tejiendo algo. Mi alma Grinch  (antisocial) no solo no me deja disfrutar del espíritu navideño (el calor no me permite encontrar feliz la imagen de un señor con sobrepeso ataviado con abrigo de piel) sino también de cualquier tipo de festejo, incluidos los casamientos. Pero bueno, fue uno de esos pedidos de amigos que no se pueden negar. Así que, a pesar de mis consejos, Jacques y Juana se casaron. 
Pero encuentro la felicidad pensando que Jacques es Slash tocando November Rain afuera de la iglesia.




Por último, dos cositas. Primero que, a pesar de no ser una persona festiva, ya estoy escribiendo un par de patrones y tutoriales a modo de regalo navideño (ven, no soy tan Grinch a pesar de todo).  
Segundo, les agradezco de todo corazón todos los comentarios y sugestiones que me hacen. Probablemente no me sentaría a escribir el blog si no fuera por toda la gente que se toma la molestia en dejar un comentario. Así que lamento muchísimo no poder responder todas sus dudas. El tema es que, a veces,   no sé muy bien que responder para que no me odien. Muchos me piden los patrones o me preguntan como resolví determinadas cosas. Me encantaría poder pasarles todos mis patrones gratis y responder todas sus consultas.  Sin embargo, aunque sea difícil de creer, este es mi trabajo de tiempo completo. Hace rato que dejo de ser un hobby y, a riesgo de sonar exagerado, es casi como si le pidieran a un arquitecto que les de un plano gratis,  o a un médico que no les cobre la consulta. Obvio que no es cuestión de vida o muerte, y que no se necesita estudiar para hacer esto pero, por más chiquito e insignificante que parezca, es lo que me da de comer. Por lo que no tengo ningún problema en responder todas sus dudas técnicas, sólo les pido por favor que me las manden a mi casilla de correo, que me tengan un poquito mucho de paciencia y que no se enojen conmigo si les digo que no puedo decirles pasarles todooos los patrones. Al menos por ahora ;)

Tercero, y muchísimo más feliz que lo anterior, les dejo una de las cositas que hizo mi hijo en cerámica. Orgullo de madre. Obvio. Pero me encantó. El mejor regalo de navidad.
Y si, después de todo los niños tienen esa extraña capacidad de hacernos olvidar de todas nuestras rebeldías. Probablemente termine decorando un arbolito de navidad a pesar de todo. Las lucesitas siempre me fascinaron.