domingo, 11 de septiembre de 2011

Salchichón: 1º Muestra del Taller Maminas

 Un par de semanas atrás recibí un mail de Marina preguntándome si quería participar de la inauguración del Taller Maminas. Si! El lugar donde todos los martes tempranito nos juntamos para tomar mate, comer galletitas, chusmear...y si hay tiempo, tejer un poco.
Pero está vez la idea era inaugurar oficialmente el Taller como "Mini Sala de Exposiciones". Tema: el perro salchicha.

Después de luchar un poco con el diseño, terminé haciendo lo único que sé hacer últimamente, un perro salchicha tejido al crochet (un poco obvio de mi parte, pero buen).

Así que los invito a recorrer virtualmente la mini muestra y el momento genial que pasamos ayer.




Como siempre, Marina nos recibió con galletitas caseras (mi hijo se devoró la mitad) y mate.












 Adoro este rincón, encima Marina lo lleno de sus increíbles muñecos y una guirnalda preciosa (nunca me salieron bien los pompones)




Las participantes.







Y la pequeña caravana de felices salchichas.









De izquierda a derecha: Marina Haller, Juana Neumann, Ariadna Pastorini, Lola Goldstein, Marina Bandin, Noelia Rivero (poesía).


Y bueno, el de la que suscribe. Por ahora se llama Roberto.






Esta va de yapa. Justo antes de irme llega de invitado sorpresa el señor Lucas, feliz con su nueva mejor amiga, Elena. Estoy completamente enamorada de sus ojos.




 Y un par más de la primera versión de Roberto (fue el boceto y es una foto engañosa, en realidad le falta una oreja, jeje)





 Un millón de gracias a Marina por la invitación. Un tarde de sábado espectacular!!!!

miércoles, 7 de septiembre de 2011

PROYECTO MONONA

Hace mucho tiempo que estaba buscando el momento para sentarme tranquila y contarles bien lo del Proyecto Monona. Me di cuenta que nunca estoy tranquila (es un problema de personalidad, no es circunstancial) y que nunca lo voy a escribir bien (un problema de profesión).
Así que, aquí vamos con lo que me sale (media hora antes de salir a buscar a mi hijo al colegio).

Todo empezó allá por febrero con una llamada de Ana Rascovsky, una arquitecta genial e hiperactiva (estoy pensando que una cosa lleva a la otra): "Tendrías que diseñar los personajes de un libro que escribí...murciélago, camaleón, mantarraya, unicornio, oso hormiguero..., es para agosto y se presenta en el Malba". Pocas palabras, pero con mucho peso. Primero, nunca se me había ocurrido hacer ese tipo de animales (poco "cute" en el caso de un camaleón, demasiado con el unicornio). Segundo, Malba. O sea, Malba. A ver, yo estudié varios años Bellas Artes, fui al Malba varias veces para estudiar obras, visité un millón de veces su tienda y, a pesar de generar amor y odio, todos en Buenos Aires saben lo que es el Malba. Entonces, como me suele pasar habitualmente, dije que sí, que no había problema.
Ahora bien, si nunca trabajaron con un arquitecto tal vez no sepan que esta gente maravillosa suele tener un tema con el tamaño. Todo lo piensan en una escala 10 veces mayor. Qué ingenua! Yo pensaba que mis muñecos eran grandes!

La cuestión es que la primera reunión con las chicas (se sumarían Luciana Torio y Agustina Gentilli, otras genias) salieron un montón de ideas y ganas de trabajar. Muchas ideas = muchísisimo trabajo.

Y de a poco, con reuniones en el medio, 4 horas de viaje entre ida y vuelta (yo vivo en Bernal, el estudio está en Nuñez, 30 km de distancia cruzando toda la capital) cargando bolsas, cajas y muñecos de más de 50 cm.

Con kilos y kilos de hilo de por medio, muchísimo vellón, cantidad de pruebas de diseño, unos cuantos dolores de espalda y una visita al oculista con su respectiva compra de anteojos (tejer a altas horas de la noche no es bueno para los ojos) salió todo esto.

Hasta ahora tejí 3 camaleones, 2 murciélagos, 2 mononas, 4 osos hormigueros , 6 unicornios (creo) y 3 mundos. No parece mucho, pero cada uno de estos bichos lleva días de trabajo, algunos (como los mundos), semanas. Pero pocas veces fui tan feliz. 

Thomas Edison dijo (o al menos eso leí) : "Opportunity is missed by most people because it comes dressed in overalls and looks like work." Algo así como: la mayoría se pierde la oportunidad porque viene vestida de overol y se parece  mucho al trabajo.

Por eso, y creo que lo dije varias veces, el punto no está en ser "creativo" o "artista" (adjetivos que no me gustan para nada) sino en no tenerle miedo al trabajo. 
Así que, gente, si tienen ganas de hacer algo, si creen que son buenos en algo, si alguna vez pasaron por una vidriera o una galería de arte y dijeron "eso lo puedo hacer yo", HAGÁNLO!
Es trillado, trilladísimo, pero el único obstáculo somos nosotros mismos (miedo y vagancia incluido).
No tienen más excusas. Dejen de leer esto, facebook, twitter, etc, y a trabajar!!!