viernes, 27 de agosto de 2010

el correo y yo

Otra vez hablando del correo. Pero por más increíble que pueda parecer siempre me pasa algo cada vez que tengo que ir al correo. Es como entrar a un mundo paralelo, el mundo de la lentitud en todo su esplendor. Y no digo que sea lento el servicio (que, obviamente, en el mundo en que vivimos, podría ser un poco más rápido...o tal vez nosotros andamos demasiado acelerados..pero ese es otro tema). Paso a contar:

Envío a Mendoza:
Llego con mi bolsita llena de picas al correo de Quilmes, saco el numerito y me siento a esperar. Como siempre, a pesar de haber 5 ventanillas, solo hay dos empleados atendiendo. Nada fuera de lo habitual. Me llega el turno (no tardó tanto) y me atiende un chico con aspecto de poco correo (no sé cómo explicarlo, pero no tenía cara de saber lo que estaba haciendo). Le pido una caja n° 3, me pregunta si la sé armar (es todo un rompecabezas), le digo que sí y prosigo a llenarla con mis bichos. Listo. Ahora la balanza...ahhhh, la maldita balanza, es peor que cuando uno se pesa. 1 kilo con veinte gramos. La re ... . "No me mostrás la caja más chica? porque tal vez entren ahí" Para ese momento se acerca el que parece ser el gerente de la sucursal (el que tenía más aspecto de funcionario del estado: mirada vacía, aburrido, burocrático, poca imaginación... que mala que soy!). "Eh... a ver que querés mandar? No, eso no te entra en la caja n° 2. Además, no va a ser diferencia". Pienso: la caja es la mitad. el papel pesa bastante, de hecho, un par de hojitas suman 20 gramos. "Pero si la caja es más chica...tal vez pese menos (tal vez no, pesa menos, hasta un nene se da cuenta de eso)".
Con toda su parsimonia el empleado busca la otra caja, toma los muñecos que estaban en la anterior (yo sufriendo por mis bebes...) y coloca a priscila (el dino) con la cola hacia arriba: "Ves, no cierra, y la caja no puede ir abultada" . Ehhhh..."Pero, si la ponés de costadito???" "No, no, va quedar abultada igual". Paciencia, mujer, paciencia.
Al final ,va en la caja n° 3 y debo pagar 15 pesos más por los malditos 20 gramos de diferencia. Mientras el gerente (que ya había suplantado al empleado poco correo) terminaba de hacer los tramites correspondientes me dice:
"Los hacés vos? Porque a mi mujer le gustan las tortugas, no tenés tortugas?"
"Eh, no, todavía no hice ninguna, pero se puede hacer"
"Ah, porque a mi mujer le encantan las tortugas. Se llama Manuela, como la tortuga"

Envío a México
Absolutamente estresada, contando los minutos antes de que cerrará el correo, meto todo en una bolsa y me tomo el colectivo para ir al correo de Bernal (tenía miedo de cruzarme con el marido de la tortuga). El colectivo pasa rápido, Bernal queda a 5 minutos. Todo bárbaro. Encima no hay cola. Amo el correo de Bernal.
"Buenas tardes, necesitaría una caja n° 3 para hacer un envío a México"
"Nos quedamos sin cajas"
Ya no me gusta tanto el correo de Bernal.
Se hizo tarde, mañana tendré que volver al correo de Quilmes. Ufa.
Al día siguiente, a las tres de la tarde (hora peligrosa en la calle según las mamás, pero la mejor hora para no hacer cola). Llego, hay poca gente, no hay tortugo a la vista.
Me atiende una señorita con cara de poco amigos.
"Hola, tenés cajas (si me dice que no me largo a llorar)"
"Si, ahora te la alcanzo" El ahora de la señorita es bastante más largo que el mío. Sin embargo, tiene la gentileza de armar la caja.
Otra vez procedo a meter los muñecos en la caja, rogando que no pese más de un kilo (esta vez el sobrepeso me aumenta el costo en casi 40 pesos).
" 1 kilo 9 gramos... se pasa un poquito"
"Si, se pasa un poquito, que se puede hacer?" No sé porque, en un momento pensé que...
" Y... se pasa"
Paciencia.
"Bueno, me la pasas a ver si le puedo sacar algo?"
Qué puedo sacar que pese 6 gramos??? Las etiquetas!!!
La vuelve a pesar: 994 gramos. Si, en ese momento tenía ganas de agarrar al tortugo (que andaba dando vueltas por ahí) y decirle: "Ves, 10 etiquetas suman 10 gramos!!! así que media caja menos eran como 100!!!" Paciencia.
Papeleo de siempre. Todo muy bonito. Y mientras termino de guardar las etiquetas veo que la señorita saca la caja de la balanza y el display marcaba 00006 g.

Estoy pensando en amaestrar palomas.



Mi mesa un día antes del envío. Todo en su normal desorden...

miércoles, 18 de agosto de 2010

Picas por amigos

Ufff! Cuánto hace que no escribo!!! Creo que nunca había pasado tanto tiempo. Para no empezar con una lista de quejas (obvio que las tengo, creo que ya me deben conocer a esta altura del partido) y quedarme con las cosas positivas del momento, les cuento que estoy con muchísimo trabajo. Si, si. Buenísimo. Pero con todo este trabajo no he tenido tiempo para dedicarle al blog o sacar nuevas fotos. Así que esta vez es el turno de algunas amigas que han tenido la amabilidad de enviarme las imágenes de los amigurumis que han hecho basados en mis patrones.

Primero les presento los de Ana,una de mis alumnas de los martes (futura madre, una persona super dulce que he tenido el placer de conocer). Y entre otras cosas, ha tejido estos hermosos picas para Antonio, su bebé a punto de nacer. Nada que decir, más que me siento como madre orgullosa, jeje.


Y estos son de Gabriele, de Austria, otra persona muy especial que, después de haber tenido la valentía de comprar mis patrones en Etsy (no sé porque, pero a la mayoría de los argentinos todavía nos da cosita comprar en internet, y más un patrón! Así que para mi es un acto de valentía y confianza). Y además, se tomó el tiempo de fotografiarlos y mandarme estas hermosas imágenes de sus primeros amigurumis!!!

Y por último (aclaro que tengo más imágenes, pero tengo que buscar en los mails...vagancia), estos son los de Andrea, una argentina que vive en España, amante de los galgos, con lo cual he entablado una hermosa relación, y que de a poco ha crecido un montón y ya tiene sus propios patrones. De hecho, pueden darse una vuelta por su nuevo blog Amigupi y dejar algún comentario!!





Bueno, eso es todo por hoy. Cuando me libere un poco de trabajo voy prometo dedicarme a escribir un par de tutoriales, pero ahora no tengo tiempo ni de peinarme (suerte que tengo poco pelo, je).

Ah! Antes de que me olvide, otra vez vuelvo a pedir ayuda: gente que sepa crochetear relativamente bien y tenga ganas de trabajar mucho, por favor escriban (y tengan paciencia porque a veces tardo en responder), realmente necesito un par de manos extra!!!

Besitos y que tengan una hermosa semana,
Yan

martes, 3 de agosto de 2010

un poco de color por ahí, che!

para compensar el post anterior




los colores que me inspiran todos los días...

sin imágenes

la verdad, la verdad? no me gusta postear sin imágenes, de hecho, adoro esos blogs que son sólo imágenes preciosas, de lugares soñados, rincones excesivamente acogedores... tantas cositas que dan ganas de tener... Hoy di clases de crochet y nos la pasamos viendo esas cosas, qué envidia! Y si, pareciera que del otro lado del mundo (me refiero a los que ahora están disfrutando de los soleados días de verano) tienen todo, inclusive el tiempo para hacer y dedicarle a todos esos detalles que hacen del hogar un lugar a donde uno quiere llegar después de un largo día de trabajo.
Y de este lado del mundo? Qué diferencia!!! Yo trabajo en casa, y cada vez que regreso al hogar después de algún mandado me encuentro con mi realidad: pedazos de cosas indescifrables masticados por mi perra, pilas de ropa y platos para lavar, comida que comprar y hacer, tareas que resolver, muchísimo para tejer...pufff, desilusión. O frustración, no sé. Hasta podría decir que cierta angustia por no tener todo eso, por no vivir en esos lugares soñados.
Ok, esto es demasiado deprimente, no? Es que estoy muy cansada. Siento que estoy por llegar ahí donde quiero estar, pero nunca logro alcanzarlo. Ya sé que vivir de este lado del mundo nos da cierta perspectiva única de la realidad (al menos de eso nos tratamos de convencer para no sentirnos tan mal), algo que pareciera ser parte de la idiosincrasia de la clase de media de las grandes ciudades sudamericanas: saber y no poder. No sé si se entiende, pero es algo así como saber exactamente como se hace algo, saber que herramientas se necesitan para hacerlo, pero no poder conseguirlas en ningún lado, básicamente porque a nadie le interesa que podamos hacerlo. Y si por acaso logramos hacerlo, es tanto el esfuerzo que le tenemos que dedicar, que a la hora de sentarse a disfrutarlo, nos quedamos dormidos del agotamiento.
Otra vez, es un post medio bajón. Estoy contenta, aunque no se note. Sólo quería hacerles saber porque no había escrito nada estos últimos días, porque no respondo sus comentarios (que son siempre alentadores!!!), simplemente estoy cansada. Y creo que no soy la única...

Pero como siempre digo, e intento convencerme de ello, algo bueno va a salir de todo esto. El vaso está medio lleno, de eso estoy segura.

PD: Prometo más optimismo y lindas imágenes para el próximo :)